Corte de pelo para perro de raza grande: guía práctica en Madrid
Entender la pelaje de las razas grandes
El pelo de los perros de raza grande suele ser más denso y con una capa de subpelo que ayuda a regular la temperatura. Al trabajar con este tipo de pelaje, es esencial reconocer que
- la capa exterior puede ser más larga y áspera, y
- el subpelo suele ser más corto y denso.
Esta combinación significa que el corte debe equilibrar la longitud del pelaje externo con la densidad del subpelo para evitar enredos y mantener la piel libre de irritaciones.
Herramientas imprescindibles
Para un trabajo profesional en casa, necesitarás:
- Tijeras de peluquería: de punta afilada, preferiblemente con hoja de 3,5 mm para el corte general.
- Cortapelos eléctrico: con guardas de 12 mm y 10 mm para el subpelo.
- Cepillo de cerdas suaves: para desenredar antes de cortar.
- Peine de dientes anchos: para separar el pelaje durante el corte.
- Cinta de peluquería: para marcar zonas de trabajo y evitar cortes demasiado cortos.
Estas herramientas se encuentran en la mayoría de las ferreterías o tiendas especializadas en productos para mascotas.
Preparación del perro antes del corte
- Bañado: Lava al perro con champú neutro y enjuaga bien para eliminar suciedad y aceites naturales que puedan dificultar el desenredado.
- Secado: Seca la pelaje con toalla y, si es posible, con una secadora a baja temperatura. El pelo debe quedar ligeramente húmedo para que sea más manejable.
- Cepillado: Desenreda el pelaje con el cepillo de cerdas suaves. Empieza por las áreas más difíciles (espalda, patas) y avanza hacia el cuerpo.
- División: Usa la cinta de peluquería para marcar zonas de trabajo. Una división sencilla: cabeza, tronco, patas y cola.
Corte del pelaje externo
El objetivo es mantener la longitud natural de la raza y evitar que el pelo quede demasiado corto en zonas sensibles.
- Corte de la cabeza: Con las tijeras, recorta el pelo alrededor de la oreja y la zona de la mandíbula, dejando al menos 4 cm de longitud. Evita acercarte al ojo.
- Corte del tronco: Usa el cortapelos con la guardia de 12 mm para el cuerpo. Si el perro es muy activo, reduce la guardia a 10 mm para facilitar la limpieza.
- Patas y cola: Ajusta la longitud a la de la raza. En la cola, deja una longitud de 5–6 cm para evitar que se enrede.
Errores comunes
- Cortar demasiado corto: Reduce la protección natural y puede causar irritaciones.
- Ignorar el subpelo: El subpelo puede quedar muy corto, generando fricción con la piel.
- No usar cinta: Sin marcadores, es fácil pasar de largo o corto en zonas distintas.
Corte del subpelo
El subpelo necesita un corte más fino para que el pelo no se enrede y el perro se sienta cómodo.
- Selección de la guardia: Elige una guardia de 6 mm en el cortapelos.
- Técnica de corte: Con movimientos suaves y en dirección contraria al crecimiento, pasa el cortapelos sobre el pelaje desenredado.
- Revisión: Pasa el dedo por la piel para sentir si hay áreas con pelo demasiado corto.
Toques finales y cuidados posteriores
- Cepillado final: Usa el cepillo de cerdas suaves para alisar el pelaje y eliminar los mechones sueltos.
- Revisión de la piel: Busca enrojecimientos o irritaciones. Si las encuentras, aplica una crema hidratante específica para perros.
- Alimentación: Un pelaje saludable se ve reflejado en la dieta. Asegúrate de que el perro reciba proteínas de calidad y ácidos grasos omega‑3.
Cuándo acudir a un profesional
Aunque cortar en casa es viable, hay situaciones donde lo mejor es acudir a un peluquero profesional:
- Problemas de piel: Si el perro presenta dermatitis o parásitos.
- Pelaje extremadamente denso: Requiere equipos industriales.
- Razas con necesidades específicas: Como el pastor alemán o el labrador retriever, donde el corte puede implicar formas especiales.